Durante años nos han enseñado que si no cumplimos nuestras metas es porque “no tenemos disciplina”. Que si postergamos, abandonamos proyectos o no sostenemos hábitos, el problema es falta de carácter.
Desde la psicología cognitivo-conductual y la neurociencia, sabemos que esa explicación es incompleta. En muchos casos, no estamos frente a un déficit moral, sino…

